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Desgaste, promesas y desconfianza marcan el camino hacia 2028

octubre 26, 2026 · Redactor
Desgaste, promesas y desconfianza marcan el camino hacia 2028
Foto: diariodigitalrd.com

La ciudadanía encara otra contienda electoral en medio de ofertas recicladas, pendientes acumulados y una creciente duda sobre la capacidad real de quienes aspiran al poder o ya lo ejercen.

El horizonte electoral de 2028, según el texto, se dibuja entre incertidumbre y preocupación, con una población cansada de ver repetirse en la política dominicana el mismo libreto: partidos y aspirantes que en campaña prometen respuestas para todo, pero que al llegar al poder cambian las certezas por explicaciones y justificaciones. El señalamiento pone en el centro una demanda de fiscalización sobre una dirigencia que, desde el Gobierno o desde la oposición, insiste una y otra vez en promesas que no consigue sostener con resultados.

La pieza aclara que esa memoria selectiva no corresponde a una sola organización. Refiere al Gobierno del expresidente Danilo Medina para recordar que asuntos como los apagones, el tráfico, la delincuencia y el costo de la canasta básica fueron minimizados por funcionarios del PLD y luego recuperados como bandera al salir del poder. Pero también apunta a Luis Abinader, presentado en campaña como abanderado de la lucha contra la corrupción, de la mano firme frente a la delincuencia, del freno a la inmigración irregular y de la promesa de no reelegirse. La distancia entre ese discurso y la realidad descrita en el texto fortalece la idea de desgaste de la gestión y de una política más enfocada en reposicionarse que en rendir cuentas.

Desde esa perspectiva, el artículo opera como una alerta institucional ante el vaciamiento de la política tradicional y la apertura de espacio para figuras ajenas a ese esquema. Más que una novedad por sí misma, esa irrupción aparece ligada al descrédito acumulado por quienes han administrado el poder sin resolver los problemas que después denuncian. El planteamiento deja, así, sobre la mesa una exigencia de vigilancia ciudadana y de mayor responsabilidad pública frente a una clase dirigente que, de acuerdo con el propio texto, ha ampliado la distancia entre lo que promete y lo que entrega.