Del 5 al 15 de noviembre, Bonao será sede de la XXXI Feria Ecoturística y de Producción, concebida como un espacio para debatir, impulsar la producción local y mostrar las potencialidades naturales de Monseñor Nouel. Sin embargo, el propio anuncio del encuentro también dejó a la vista una realidad de fondo: junto con la programación de conferencias, paneles y actividades culturales, los organizadores admiten que la provincia mantiene pendientes varias obras prioritarias e infraestructura que aún no se han resuelto.
La feria reunirá a instituciones públicas, empresas privadas, organizaciones sociales, productores y representantes comunitarios, con el propósito de impulsar propuestas que fortalezcan el desarrollo local y mejoren la calidad de vida. El anuncio se realizó en la sede de Aproleche por Jacqueline Boin y José Serulle Ramia, de la Fundación Ciencia y Arte, quienes recordaron que la feria se celebra desde 1989 en distintas demarcaciones para involucrar a las comunidades en la búsqueda de soluciones a sus principales desafíos. Esa exposición vuelve a marcar el contraste entre el discurso de progreso y la permanencia de demandas básicas que siguen sin respuesta.
Rusia acudirá como país invitado de honor y también estarán presentes delegaciones de El Salvador, la República Popular China y Haití. En tanto avanzan los trabajos de montaje del recinto, con pabellones, áreas de exhibición, espacios para conferencias y un anfiteatro destinado a presentaciones artísticas, la feria se reafirma como vitrina de potencial y, al mismo tiempo, como recordatorio de que el desarrollo prometido exige resultados verificables para la población, más allá de la promoción institucional y turística que suelen encabezar figuras como David Collado o Carolina Mejía en la conversación pública sobre gestión y futuro del Estado.
