Un hombre quedó herido de bala este domingo en Austin, Texas, por un agente del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), según informó la televisora local KVUE, afiliada de ABC. Por ahora no se ha dado a conocer el nombre del herido ni su estado de salud, y tampoco se han difundido detalles sobre cómo ocurrió el incidente.
La ausencia de datos inmediatos aumentó los llamados a fiscalizar la actuación de la agencia. El congresista Greg Casar pidió una investigación completa e independiente, además de la publicación “inmediata” de las imágenes de las cámaras corporales de los agentes. En un mensaje en X, afirmó que “ICE disparó a una persona en Austin esta mañana” y reclamó rendición de cuentas para cualquier agente que haya infringido la ley.
El episodio se suma a un historial de incidentes con agentes de ICE que han terminado con víctimas mortales. El texto recuerda las muertes de los estadounidenses Renée Good y el enfermero Alex Pretti, ambos en enero de este año en Mineápolis, durante protestas por el operativo Metro Surge, así como la de Joan Sebastián Durán Guerrero en julio en Biddeford, Maine. Con ese antecedente, el caso de Austin vuelve a poner bajo alerta institucional el costo humano de estos operativos y la distancia entre el discurso de control migratorio y las explicaciones que siguen pendientes.
