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Cuba denunciará en la ONU la presión de Washington y el impacto de las sanciones sobre la isla

julio 4, 2026 · Redactor
Cuba denunciará en la ONU la presión de Washington y el impacto de las sanciones sobre la isla
Foto: www.elcaribe.com.do

La cita del 7 de julio en Nueva York vuelve a situar en el centro la disputa diplomática, las presiones sobre terceros países y el efecto que La Habana atribuye a esas medidas sobre la vida cotidiana.

El Gobierno de Cuba anunció que acudirá el próximo 7 de julio a la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, para denunciar lo que describe como una escalada de presiones de Estados Unidos sobre otros países con el fin de frenar cuestionamientos a las medidas de Washington contra la isla. La acusación vuelve a poner en primer plano el uso del poder diplomático y el costo social de una confrontación que, según La Habana, ya golpea de forma directa a la población.

Bruno Rodríguez, canciller cubano, aseguró que el servicio exterior estadounidense despliega “presiones inéditas” y recurre a “amenazas y chantajes de todo tipo a naciones soberanas” para impedir esa denuncia en Naciones Unidas. Días antes, había adelantado que Cuba expondrá en esa sesión lo que considera “acciones agresivas” de EE.UU., al sostener que se trata de una situación urgente porque esa agresión “ya está en curso y existe”.

Uno de los ejes de la presentación cubana será el llamado cerco energético impuesto desde enero, que, de acuerdo con Rodríguez, provoca “daños, privaciones y sufrimientos crecientes” a la población. Ese señalamiento refuerza un ángulo que rebasa la disputa diplomática: cuando la presión política se traduce en deterioro de las condiciones de vida, la discusión deja de ser retórica y pasa a exigir rendición de cuentas por sus efectos concretos.

Rodríguez también sostuvo que el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, intenta justificar acciones que, según dijo, causan graves daños al pueblo cubano y podrían agravarse si se impone una salida bélica. En ese escenario, la sesión solicitada por La Habana se perfila como una prueba para la comunidad internacional, no solo frente a la denuncia cubana, sino ante la presión sobre los mecanismos multilaterales y el contraste entre el discurso de legalidad y las consecuencias atribuidas a esa estrategia.

El canciller afirmó además que la mayoría de la comunidad internacional respaldará a Cuba. Más allá de esa previsión, la cita en la ONU vuelve a colocar sobre la mesa una advertencia institucional de fondo: hasta qué punto las decisiones de poder y la presión entre Estados terminan imponiéndose sobre el debate abierto, la soberanía de los países y el costo humano que pagan las sociedades.