WASHINGTON. Dos senadores demócratas llevaron este lunes al Congreso un proyecto de ley de ciberseguridad, la llamada ‘Ley de Protección Cibernética del Agua’, a raíz del ataque que el mes pasado afectó en Minnesota a más de 30 sistemas municipales de agua y tecnologías operativas de aguas residuales.
La propuesta de Adam Schiff y Amy Klobuchar busca elevar en 300 millones de dólares anuales los fondos estatales rotatorios para agua potable y agua limpia, con el fin de financiar mejoras de ciberseguridad. Además, daría a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) la facultad de hacer evaluaciones y exigir medidas correctivas cuando resulte necesario, en una señal de que la vulnerabilidad de una infraestructura crítica ya obligó a pasar del discurso preventivo a una respuesta legislativa.
Klobuchar dijo que los recientes ciberataques en Minnesota muestran la urgencia de reforzar la seguridad de esos sistemas, mientras Schiff advirtió que las amenazas “no son hipotéticas”. Aunque se han planteado distintas teorías sobre la autoría, incluida la hipótesis iraní, ni el FBI ni las autoridades estatales han atribuido el sabotaje a ningún país o grupo criminal, por lo que el caso sigue bajo investigación y bajo presión de rendición de cuentas institucional.
