Una jornada anual de inspección técnica puesta en marcha por Emitaxi SRL sobre más de 450 unidades en Santiago vuelve a abrir la discusión sobre la necesidad de controles permanentes en el transporte que circula cada día en la ciudad. El operativo incluye la revisión mecánica, de carrocería, neumáticos y documentación legal de los choferes, y dispone que cualquier vehículo con fallas o irregularidades sea retirado de manera temporal del servicio hasta que corrija la anomalía.
A lo largo de dos jornadas seguidas, el equipo técnico de la empresa evaluará las unidades que cubren rutas en Santiago, al tiempo que verifica licencias de conducir, seguros vigentes y permisos para operar. Más que un trámite interno, la medida deja claro que la seguridad vial depende de una fiscalización real y no solo de normas formales, en un sector donde las fallas mecánicas o documentales inciden de forma directa sobre los usuarios.
La iniciativa contó con el respaldo del INTRANT, además de representantes de la Gobernación Provincial, la Policía Nacional y la Dirección de Tránsito de la Alcaldía local. También dirigentes de ASOTRADO y del Sindicato Nacional de Choferes valoraron las revisiones. No obstante, ese apoyo institucional subraya la dimensión del problema: si estos controles resultan necesarios para sacar de las calles las unidades deficientes, la exigencia ciudadana por una supervisión sostenida y por rendición de cuentas sobre la seguridad del transporte vuelve a quedar sobre la mesa.
