Los más recientes incidentes registrados en centros de acogida administrados por el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) volvieron a poner en debate la capacidad del Estado para resguardar a menores bajo su cuidado. El Observatorio de Derechos Humanos para Grupos Vulnerados (ODHGV) manifestó preocupación por la muerte de una adolescente bajo custodia estatal y por varias fugas reportadas en hogares de paso, al señalar que ambos hechos dejan serias dudas sobre la eficacia de los sistemas de supervisión, protección y atención integral.
Manuel Meccariello Cádiz, director del Observatorio, afirmó que la muerte de una menor dentro de un centro destinado a proteger a personas en condición de vulnerabilidad exige una revisión profunda de las políticas, los procedimientos y las medidas de seguridad en vigor. En cuanto a las fugas, indicó que evidencian desafíos que requieren respuestas urgentes para robustecer la capacidad institucional.
Frente a esa situación, la entidad solicitó a Conani una evaluación integral de sus protocolos de protección, supervisión, manejo de crisis, prevención de violencia, clasificación de riesgos y seguimiento de adolescentes institucionalizados. Además, recomendó reforzar el monitoreo permanente, capacitar al personal y fortalecer los servicios de salud mental en los hogares de paso con psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales y otros especialistas. El Observatorio también exhortó a que las investigaciones se lleven a cabo con total transparencia, respeto al debido proceso y enfoque en el interés superior de la niñez, de manera que sus resultados permitan establecer responsabilidades y corregir fallas en la protección estatal.
