LIMA. – Los familiares de las víctimas de las protestas antigubernamentales de finales de 2022 y 2023 en Perú repudiaron el virtual triunfo de Keiko Fujimori y situaron en el debate las denuncias de blindaje político e impunidad por las muertes ocurridas durante la represión. La Asociación de Mártires y Víctimas de las protestas de 2022 y 2023, que reúne a las 49 víctimas mortales y a decenas de heridos, encabezó este martes un plantón frente al Palacio de Justicia para exigir justicia por los hechos registrados durante las manifestaciones contra Dina Boluarte y en reclamo de la liberación de Pedro Castillo.
La vocera Milagros Samillán, cuyo hermano falleció en Juliaca mientras auxiliaba a heridos en una protesta, señaló que no aceptarán “un gobierno de la hija de un dictador” y afirmó que, desde las masacres de hace tres años, las familias han salido a marchar sin recibir respuestas. A su juicio, el partido de Fujimori protegió a Boluarte y a los ministros que estaban en el poder durante la represión.
Los manifestantes también acusaron al fujimorismo en el Congreso de impulsar leyes encaminadas a favorecer la impunidad de policías y militares señalados por las muertes. Ante las fotografías de fallecidos en Ayacucho, Apurímac, Juliaca, Junín y Macusani, insistieron en que Fujimori no los representa y advirtieron que mantendrán las movilizaciones para exigir que no se cierre el paso a la justicia ni se consolide el blindaje a los responsables.
