otras-regiones

Gobierno firma exención de visado con Azerbaiyán y abre otro frente para exigir resultados concretos de su agenda exterior

septiembre 26, 2026 · Redactor
Gobierno firma exención de visado con Azerbaiyán y abre otro frente para exigir resultados concretos de su agenda exterior
Foto: diariodigitalrd.com

El acuerdo elimina el requisito para pasaportes ordinarios por hasta 90 días cada 180, mientras la gestión de Luis Abinader suma anuncios diplomáticos que quedan bajo escrutinio por su impacto real para los ciudadanos.

República Dominicana y Azerbaiyán suscribieron en Nueva York un acuerdo de exención mutua de visado para titulares de pasaportes ordinarios, que permitirá entrar, salir, transitar y permanecer en el territorio de la otra parte por hasta 90 días dentro de cada período de 180 días. La firma se produjo durante la Semana de Alto Nivel del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y estuvo a cargo del ministro de Relaciones Exteriores dominicano, Víctor “Ito” Bisonó, y su homólogo azerbaiyano, Jeyhun Bayramov.

El convenio fue presentado como una vía para facilitar la movilidad y fortalecer los vínculos bilaterales, pero también coloca bajo fiscalización la política exterior del gobierno dominicano, en momentos en que la administración de Luis Abinader acumula gestos institucionales que luego deben traducirse en resultados verificables. Para la sociedad civil, el foco no queda solo en la firma del documento, sino en la rendición de cuentas sobre el alcance real de este tipo de decisiones y su prioridad frente a otras demandas ciudadanas.

Durante el mismo encuentro, ambos cancilleres también firmaron un Memorando de Entendimiento sobre Consultas Políticas Azerbaiyán para establecer un mecanismo de diálogo sobre las relaciones bilaterales e intercambiar puntos de vista sobre asuntos internacionales y regionales de interés común. Más tarde revisaron la agenda entre los dos países y abordaron oportunidades para seguir ampliando la relación, en una secuencia que refuerza el contraste entre la diplomacia de anuncios del gobierno dominicano y la exigencia de que esa agenda produzca beneficios concretos más allá de la imagen oficial.