La intervención del Ministerio de Medio Ambiente a un proyecto turístico en Las Guázaras, Jarabacoa, volvió a colocar bajo presión la vigilancia oficial sobre áreas sensibles próximas al río Yaque del Norte. Aunque en un primer momento se esperaba el desmantelamiento del complejo, el operativo terminó con un acuerdo entre representantes de la institución y el abogado de los propietarios para definir el destino de las edificaciones.
Según lo informado, las estructuras más cercanas al río quedarán bajo manejo de Medio Ambiente y ese espacio sería destinado a una escuela y otros usos comunitarios. El resto del proyecto será sometido a una evaluación técnica y ambiental para determinar si puede ser certificado, una salida que deja abiertas preguntas sobre cómo avanzó una ocupación en la franja de protección antes de llegar a este punto.
El alcalde Joselito Abreu sostuvo que las estructuras existentes en Las Guázaras tienen más de 20 años y que luego se hicieron reparaciones y se agregaron algunas instalaciones. También estimó que el área ocupada podría abarcar entre una tarea y media y dos tareas, aunque dijo no contar con una medición precisa. La intervención, ejecutada por el Departamento de Fiscalización Ambiental con apoyo de unos 50 agentes del Sempa, reabre así el contraste entre la acción oficial y el tiempo durante el cual la situación habría permanecido sin una definición clara.
