La clausura de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 mezcló la celebración deportiva con una marcada exposición del oficialismo, en una ceremonia presidida por Luis Abinader y con la asistencia de la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía. Desde la Arena Banreservas Virgilio Travieso Soto, el presidente de Centro Caribe Sports, Luis Mejía Oviedo, resaltó la calidad de las instalaciones y aseguró que República Dominicana “cumplió preparando escenarios dignos para nuestros campeones”.
Ese reconocimiento, no obstante, también coloca bajo mayor observación la gestión pública que rodeó la organización del evento. Mejía agradeció al país y reforzó el respaldo a Abinader con un “Usted cumplió”, en una ceremonia cuyo inicio estuvo marcado por la entrada del mandatario, atletas, delegados y voluntarios, además de las presentaciones de Juan Luis Guerra, Techy Fatule y Manny Cruz. Así, el cierre operó no solo como una fiesta regional, sino también como vitrina política para una administración que capitaliza el valor simbólico del montaje y queda obligada a sostenerlo con resultados más allá del discurso.
Además de Abinader y Carolina Mejía, asistieron Raquel Arbaje, el expresidente Hipólito Mejía, José P. Monegro y Garibaldy Bautista, entre otras personalidades. Luis Mejía también recordó a Pablo Reyes, conocido como “el Señor Tomás”, por su trabajo desde 1974 en el cuidado de la instalación. El acto dejó una imagen de respaldo institucional, pero también un contraste inevitable: cuando el poder convierte una cita deportiva en escaparate de gestión, aumenta la demanda ciudadana de vigilancia sobre prioridades, uso de recursos y beneficios reales para el país.
