San Juan. Puerto Rico todavía enfrenta un escenario de sequía extrema en el 40 % de su territorio, aunque la cifra bajó 4 % respecto a la semana anterior, según datos publicados ayer por el Monitor de Sequía de Estados Unidos. El informe señala una mejoría localizada en áreas del noreste y sureste, asociada a lluvias ligadas a los remanentes de la antigua tormenta tropical Dolly, pero la presión sobre el acceso al agua persiste en la isla.
El organismo detalló que en sectores del sureste se acumularon más de 15 centímetros de lluvia y que buena parte del este recibió entre 5 y 7.5 centímetros. Pese a ello, la sequía severa apenas descendió de 66.61 % a 62.26 %, mientras que la sequía moderada y la condición de anormalmente seco se mantuvieron sin variación, en 75.21 % y 17.09 %, respectivamente. La población estimada que vive en áreas de sequía asciende a 3,087,357 personas, un volumen que mantiene encendida la alerta por el impacto social de la crisis.
A la par, el embalse Carraízo, que suple a gran parte del área metropolitana, se colocó ayer jueves en 39.11 metros y continuó en nivel de observación, luego de varios días en nivel de ajustes, conforme al informe diario de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados. Desde comienzos de este mes, las autoridades sostienen un racionamiento de agua de 48 horas alternas para abonados de municipios como Trujillo Alto, Carolina, Canóvanas, San Juan y Gurabo, una muestra de que la mejoría informada todavía no se traduce en alivio efectivo para los hogares afectados.
