El buen resultado exportador dominicano en el primer cuatrimestre de 2026 vino acompañado de una señal más amplia de enfriamiento económico que coloca bajo revisión la meta oficial de crecimiento para este año. Según Adoexpo, las exportaciones aumentaron 48 % y generaron más de US$ 2,308 millones en divisas, además de 144,000 empleos directos.
La diferencia se observa en la evolución reciente del PIB real. De acuerdo con el economista Nelson A. Suárez, la economía pasó de crecer 5.2 % en 2022 a 2.2 % en 2023, luego subió a 5.0 % en 2024 y volvió a descender a 2.1 % en 2025. El promedio entre 2022 y 2025 fue de 3.6 %, por debajo del 5.7 % registrado entre 2016 y 2019. Suárez entiende que esa trayectoria es «una clara señal de debilitamiento de la dinámica económica del país», aunque las cifras oficiales muestran fundamentos adecuados.
Para 2026, el Banco Central prevé una expansión de 3.5 % a 4.0 %, cercana al 3.6 % estimado por la CEPAL, pero inferior al 4.5 % proyectado por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. En ese marco, el crecimiento acumulado del IMAE de 3.84 % entre enero y abril representa un alivio parcial, aunque no disipa la preocupación central: que el impulso exportador no alcance para compensar la pérdida de velocidad del resto de la economía y que el año cierre por debajo de las expectativas oficiales.
