La Ley 30-26, asociada al plan fiscal, tendrá un impacto desigual en el sector asegurador y pospone hasta 2029 el alivio total en el seguro de vida, según el análisis citado por elDinero.
La normativa contempla una reducción gradual del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) para ese producto, pero el propio diagnóstico mencionado por la publicación advierte que el efecto sobre la industria sería “mixto”. Eso deja abierta la pregunta sobre quiénes ganan, quiénes asumen el ajuste y cómo se medirá el resultado de la medida en el tiempo.
En un contexto de reforma fiscal, el punto no es solo que el Gobierno anuncie cambios, sino cuánto costarán, cómo se implementarán y qué impacto tendrán en los usuarios y en el mercado asegurador. El aplazamiento del alivio completo hasta 2029 también introduce un horizonte de espera que obliga a seguimiento sobre la ejecución, la transparencia y el balance final de la medida.
Por ahora, la referencia disponible apunta a un beneficio parcial y escalonado, más que a una solución inmediata para el seguro de vida. El debate queda centrado en el alcance real del plan fiscal y en si la gradualidad terminará cumpliendo su promesa para el sector y para los consumidores.
