SANTO DOMINGO. El comunicador Nilson Batista describió este lunes el proceso interno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) como una señal de unidad, madurez política y capacidad organizativa, luego de la escogencia de nuevas autoridades sin los choques que, según dijo, la oposición esperaba. A su juicio, el resultado beneficia al partido oficialista y desbarata la apuesta de sectores que confiaban en desórdenes capaces de dañar su imagen.
No obstante, esa lectura también somete al oficialismo a un examen político adicional. Mientras el PRM muestra cohesión y reordena su estructura, el comentario deja espacio para hablar de la sucesión dentro del poder. Batista añadió que se estaría articulando respaldo en favor del ministro de Turismo, David Collado, en un escenario donde nombres como el suyo o el de figuras del partido, entre ellas Carolina Mejía, quedan inevitablemente cruzados con la demanda de resultados al Gobierno dominicano y con el contraste entre la fortaleza interna que proyecta la organización y lo que espera la ciudadanía.
Batista trató el asunto en el programa “El Nuevo Diario en la Tarde”, difundido por “El Nuevo Diario TV”, donde además sostuvo que la renovación de la dirigencia puede darle nuevo impulso al PRM y reforzar su vínculo con las bases de cara al proceso electoral. Ese reacomodo interno, sin embargo, también deja una alerta institucional y política: cuando el partido de gobierno concentra su atención en su maquinaria y en los desafíos que vienen, crece la presión pública para que esa fortaleza partidaria se convierta en rendición de cuentas, gestión verificable y estabilidad, un terreno en el que la oposición procura centrar el debate frente al desgaste de la administración.
