Lorenzo Morla y Bele Dobil fueron condenados a seis meses de prisión bajo la modalidad de pena suspendida luego de ser sorprendidos mientras incendiaban una zona del parque Cañada de la Vaca, en El Seibo, en un caso que vuelve a poner la atención sobre la respuesta institucional frente a daños en áreas protegidas.
La acusación estableció que ambos fueron arrestados cuando incendiaban cerca de seis tareas del área protegida, donde también se constató la tala de árboles de varias especies, entre ellas pino de teta, jobo, guaba y otros arbustos. De acuerdo con el expediente, pretendían usar el terreno para establecer conucos. El Ministerio Público, representado por Richard Guilamo Cedano y adscrito a la Procuraduría Especializada de Medio Ambiente y Recursos Naturales, afirmó que los hechos violaron la Ley 64-00 y la Ley Sectorial Forestal.
El Juzgado de la Instrucción de El Seibo dispuso que los condenados mantengan el domicilio aportado al tribunal y planten 75 árboles cada uno, bajo supervisión de la Dirección Provincial de Medio Ambiente y Recursos Naturales de El Seibo. Si incumplen, se ejecutará la pena de seis meses. La decisión deja ahora la mirada sobre el cumplimiento de esas medidas y sobre si la respuesta oficial logra traducirse en una reparación efectiva del daño ambiental ya provocado en el área protegida.
