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Trabajo presenta avances del plan 2027-2029 y la informalidad vuelve a quedar como el gran reto

julio 16, 2026 · Redactor
Trabajo presenta avances del plan 2027-2029 y la informalidad vuelve a quedar como el gran reto
Foto: hoy.com.do

La sesión tripartita con la OIT reunió a Gobierno, empleadores y trabajadores para revisar empleo formal, protección social y diálogo social, mientras el propio ministro reconoció que persiste un obstáculo de fondo.

El Ministerio de Trabajo, en coordinación con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), dio a conocer este martes los avances del Programa de Trabajo Decente de la República Dominicana 2027-2029, en una jornada que volvió a dejar al descubierto la tensión entre los anuncios oficiales y una realidad aún no resuelta: la informalidad laboral, apuntada por las autoridades como uno de los principales desafíos del país.

La discusión tuvo lugar durante la tercera sesión tripartita del Comité de Seguimiento, en la que el Gobierno ratificó su apuesta por impulsar empleo digno, avanzar en la formalización del mercado laboral y reforzar el diálogo social. La iniciativa, desarrollada junto a la OIT, reunió a representantes del Gobierno, empleadores y trabajadores para revisar acciones dirigidas a ampliar el empleo formal, la protección social y las condiciones laborales.

Al encabezar la apertura, el ministro de Trabajo, Eddy Olivares, afirmó que el trabajo decente es una base del desarrollo económico y social, aunque admitió que la informalidad sigue golpeando la meta de una economía más competitiva e inclusiva. “El trabajo decente será siempre un aspecto cardinal de cualquier proceso de desarrollo. La formalidad es un requisito indispensable para garantizar empleos con dignidad, protección social, seguridad laboral, igualdad de oportunidades y respeto a los derechos de los trabajadores”, expresó.

El Programa de Trabajo Decente por País define prioridades en empleo, derechos laborales, protección social y diálogo social, consensuadas de manera tripartita entre gobiernos, organizaciones de empleadores y de trabajadores, y también funciona como instrumento de programación de la OIT a escala nacional. Sin embargo, el énfasis oficial en los “avances” vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad de la gestión de Luis Abinader para convertir mesas, compromisos y seguimiento institucional en mejoras visibles para la población trabajadora.

Más que una exposición de intenciones, la jornada reaviva la demanda de rendición de cuentas sobre resultados concretos en formalización, cobertura social y calidad del empleo, en un asunto que impacta de forma directa la vida de millones de dominicanos y el costo social de una economía que aún no consigue cerrar la brecha entre las promesas y la realidad laboral.