Documentos judiciales hechos públicos el martes apuntan a que agentes policiales frustraron un ataque planificado contra el espectáculo de lucha en jaula de la UFC del presidente Donald Trump en la Casa Blanca el fin de semana, en un episodio que vuelve a poner la seguridad de la sede presidencial bajo escrutinio. De acuerdo con esos registros, los conspiradores hablaron de hacer volar drones con explosivos y disparar contra la multitud mientras escapaba.
La investigación indica que los agentes incautaron armas de fuego de alto poder a varios sospechosos, descritos además como personas afines a teorías conspirativas marginales. También revisaron mensajes de texto cifrados entre unas 20 personas, donde compartían mapas detallados, fotografías aéreas de la zona y referencias a una “casa de seguridad” y a rutas de escape tras el ataque previsto.
Con todo, los propios documentos dejan sin resolver una cuestión central sobre el alcance real del plan, porque no está claro qué tan cerca llegaron los posibles atacantes de llevarlo a cabo. Algunos de los interrogados dijeron que no pensaban cometer violencia, sino limitarse a observar a otros hacerlo, y los expedientes sugieren que todavía intentaban conseguir drones acondicionados con explosivos cuando el complot fue interrumpido. A la vez, el vicepresidente JD Vance dijo en Fox News Channel que el plan “no estaba tan avanzada” y que “No estaban en la ciudad. Realmente no habían hecho mucha planificación”, una versión que mantiene abiertas las dudas sobre el nivel de amenaza detectado y la respuesta de seguridad.
