Raquel Peña, vicepresidenta de la República, y el ministro de Vivienda, Hábitat y Edificaciones, Víctor Bisonó, encabezaron en Santiago la entrega de 168 apartamentos del proyecto Mi Vivienda Hato del Yaque, una obra levantada con una inversión de RD$1,017.5 millones para reubicar a familias de Arroyo Gurabo. Durante el acto oficial, Peña atribuyó la iniciativa al “liderazgo visionario” del presidente Luis Abinader, en una puesta en escena orientada a destacar la gestión del Gobierno dominicano.
No obstante, los propios datos presentados por las autoridades ponen el énfasis en la ejecución que aún resta y en la necesidad de vigilar el manejo de los recursos públicos. Bisonó explicó que el proyecto se desarrolla sobre 297 mil metros cuadrados y que, del total invertido, el Gobierno central ha ejecutado más de RD$761.4 millones. Añadió además que con esta entrega se completan las primeras 320 unidades de una segunda fase que contempla 1,200 apartamentos.
El complejo incorpora áreas recreativas, espacios para niños y un play de béisbol. Aunque comunitarios valoraron la entrega, el anuncio deja abierto el contraste entre el discurso de logro del oficialismo y el ritmo real de una obra que sigue avanzando por etapas, en medio de una actividad con figuras del poder como Peña y otros funcionarios. El caso vuelve a poner sobre la mesa la exigencia de rendición de cuentas sobre prioridades, ejecución y resultados concretos de la administración de Luis Abinader.
