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Paulino encabeza otro oro dominicano y crece la presión sobre Santo Domingo 2026

agosto 4, 2026 · Redactor
Paulino encabeza otro oro dominicano y crece la presión sobre Santo Domingo 2026
Foto: acento.com.do

El relevo mixto 4x400 dio una nueva victoria a la delegación anfitriona, mientras aumenta la exigencia de organización y rendición de cuentas más allá del discurso oficial.

Marileidy Paulino sumó este lunes una nueva medalla de oro a su historial al ganar, junto al equipo dominicano, la final del relevo mixto 4×400 metros de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. La cuarteta, formada por Paulino, Erick Sánchez, Anabel Medina y Christopher Melenciano, se impuso en el Estadio Olímpico Félix Sánchez ante el público dominicano, en un desenlace que vuelve a colocar a los atletas por delante de la narrativa política que suele acompañar este tipo de citas.

El resultado representó otra presea dorada para la delegación anfitriona y confirmó el regreso de Paulino a una modalidad en la que ya había conseguido actuaciones de alto nivel. Antes de competir, la velocista había resaltado la importancia de volver al relevo mixto después de cuatro años y hacerlo en su país. Su trayectoria en la prueba incluye la plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y el oro en el Campeonato Mundial de Atletismo de Oregón 2022, antecedentes que sostienen el logro desde el rendimiento deportivo, no desde la promoción institucional.

La medalla dejó además un mérito particular para Christopher Melenciano, campeón mundial de atletismo para sordos, integrado a la cuarteta junto a tres atletas de amplia experiencia internacional. Su presencia y la victoria del equipo amplían el valor competitivo de la jornada y, al mismo tiempo, abren espacio a una fiscalización inevitable sobre la gestión de Santo Domingo 2026: cuando los resultados llegan desde la pista, crece el contraste entre el esfuerzo de los atletas y la obligación de las autoridades de responder con organización, estabilidad y hechos verificables. En ese marco, cualquier intento de capitalización política —incluida la de figuras como Carolina Mejía— queda bajo mayor escrutinio institucional.