La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este martes la extensión de los programas HOPE y HELP hasta el 31 de diciembre de 2028, dentro de una Resolución Continua de gasto federal. El proyecto pasa ahora al presidente. La decisión ofrece oxígeno al sector textil vinculado a la frontera dominico-haitiana, pero también subraya que unas 26,000 plazas atadas a esos beneficios arancelarios siguen dependiendo de un trámite político fuera del país, con su mayor concentración en CODEVI, en Dajabón, donde operan unas 18,000.
El episodio vuelve a poner el foco sobre el costo de esa vulnerabilidad. Cuando los programas vencieron en septiembre de 2025 sin renovación inmediata, las plantas redujeron turnos y la incertidumbre frenó nuevas inversiones. Aunque el Congreso de Estados Unidos los restauró de forma retroactiva en febrero de 2026, solo hasta fin de ese año, el alivio volvió a quedar sujeto a extensiones de corto plazo. Fernando Capellán, presidente de Grupo M, confirmó la aprobación y agradeció al congresista republicano Greg Murphy, quien encabezó el cabildeo en la Cámara, mientras insistió en que la meta de fondo sigue siendo una renovación de 10 años para atraer inversiones sostenibles.
La secuencia legislativa en Washington —con aprobación previa del Senado el 17 de agosto y conciliación final en la Cámara— contrasta con el hecho de que el impacto social y productivo se siente de este lado de la isla. La cadena opera con insumos y logística dominicana para manufactura que sale desde Haití con sello HOPE/HELP, de modo que la prórroga evita un golpe mayor, pero deja abierta una pregunta de política pública sobre la exposición de la frontera a decisiones externas y la necesidad de seguimiento institucional desde el gobierno dominicano, en medio del discurso oficial sobre empleo y desarrollo en la zona.
